miércoles, 13 de marzo de 2013

Kermesse



Con la finalidad de apoyar a un grupo de mamás con hijas asesinadas y desaparecidas, quienes formamos parte del grupo Por un Chihuahua Libre y Sin Temor, acompañadas por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y el Café Calicanto (entre Aldama y Ocampo), invitamos a que este sábado asistas a consumir los productos que este grupo de madres tendrá a la venta. Habrá tamales, enchiladas, gorditas, chiles rellenos, banderillas, chilindrinas, pays, empanas, dulces y mucho más.

En el evento participaran músicos y artistas locales que se solidarizan acompañando a las madres.

Las y los esperamos.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Sobre el Calendario de Derechos Humanos de las y los jóvenes 2013


Por Noel Rene Cisneros Peña*

En una sociedad dolida como en la que vivimos resulta imperativa la labor de concientización. Hemos visto desgarrarse el tejido social en nuestras ciudades y en el campo. El temor se ha tornado en nuestro lenguaje cotidiano mientras la violencia nos afecta a todos. Aunque todos padecemos este ambiente, entre nosotros quienes se encuentran más susceptibles a ser víctimas son los grupos vulnerables.
            Indígenas, personas con capacidades diferentes, adultos mayores, mujeres, minorías sexuales, personas en condiciones de pobreza han sido y son quienes más han padecido el rompimiento del tejido social. La situación en que se encuentran ha permitido que la violencia exacerbada que hemos visto en los últimos años sea más dura hacía ellos, en ocasiones minimizado el impacto de esa violencia precisamente porque está dirigido hacía ellos.
            Por ello es loable que el presente Calendario de  los Derechos Humanos de los y las Jóvenes 2013 haya sido dedicado a los grupos vulnerables. Que este calendario que será distribuido en las escuelas de nivel medio superior para que los estudiantes conozcan y se concienticen de las problemáticas que padecen los grupos vulnerables.
            Nunca está de más volver a decir lo que ya se ha dicho una y otra vez, es en los jóvenes en quienes está la posibilidad de mejorar nuestro mañana, hoy es la oportunidad, cuando la semilla que en ellos dejemos germine. Que más allá del ambiente de violencia y descomposición social que observan, también reconozcan las diferencias que nos hacen una mejor sociedad, que comprendan la necesidad imperativa de reconstruir el tejido social y que para hacerlo ellos también han de participar.
            La mayor importancia de este calendario son los jóvenes para quienes está dirigido porque les proporcionará una sensibilización que les hace falta. Viven en un mundo que continuamente, tanto por la televisión como por los videojuegos y el Internet, los lleva a no reconocerse en los otros. Un documento como el que se presenta en estos momentos, que les ofrece la oportunidad de sentir empatía por las personas de los grupos vulnerables romperá con ese círculo que los lleva a no conmoverse con el dolor ajeno a desprenderse de la situación de violencia en la que vivimos como sociedad, en tanto no los afecte a ellos. Entender porqué los grupos vulnerables lo son y que, incluso, ellos podrían pertenecer a uno.
            Sabido es que los jóvenes son para los grupos del crimen organizado la carne de cañón y víctimas fáciles para que operen sus actividades. Su conocimiento en materia de derechos humanos es escaso y nulo, quizá un calendario como el presente les permita replantear su visión en cuanto a la otredad y al respeto que los demás merecen de él.
            Enhorabuena por este Calendario de los Derechos Humanos de los y las Jóvenes 2013, que esta semilla de esperanza fructifique en nuestra juventud para ver un mejor mañana.




*Escritor, activista y defensor de derechos humanos.

miércoles, 30 de enero de 2013

Vivas se las llevaron y vivas las queremos

Por Linda Flores (@Magnolisima)


“Quién pudiera,
aún entre cadáveres,
ser cazadora de utopías”
Micaela Solís

 544 personas desaparecidas en el estado Chihuahua durante el 2012, de las cuales,151 son mujeres, y hasta el día de hoy se contabilizan 219 desaparecidas con reporte vigente (se toman en cuenta casos desde 1993). Las y los desaparecidos, bien podrían ser entendidos como toda una generación que intentó ser borrada del recuerdo, y pareciera, son sus familias los únicos interesados en conservar su recuerdo en la memoria colectiva, aunado, a reclamar que los sucesos no se repitan. El más reciente ejemplo es la “Caminata por la vida y la justicia de las desaparecidas en ciudad Juárez”, mamás y papás emprendieron la marcha con la finalidad de llegar al gobernador del estado para poder tener una audiencia pública con él y solicitarle:
I.- La entrega inmediata de los restos óseos que están resguardados en el Servicio Mexicano Forense (Semefo). Recuerdo que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAFF) en su primera visita a ciudad Juárez, declaró que había más restos de mujeres que familias que los reclamaban, aunado a que en esos años, fue un escándalo local que se despidió a la persona encargada del resguardo de los restos óseos, el argumento –más que justificable- fue que estaban mal clasificados los restos y que no se había trabajado en la identificación de los mismos.
II.- Segundos dictámenes de ADN –con expertos-, para que las familias puedan tener la certeza de que los restos son de sus hijas, ademá, se solicita que los procedimientos de entrega e identificación se apeguen a estándares de derecho internacional. Durante la presentación del Informe de Desaparición Forzada de la ONU en Chihuahua, en mayo del 2012, en uno de los salones de la presidencia municipal, la defensora de derechos humanos, Lucha Castro, indicó la importancia, y la urgencia, de la presencia de organismos internaciones como el EAAF, y aunque en esa sala había funcionarios públicos “interesados” en el fenómeno, parece no escucharon las palabras que se dijeron en ese evento.
III.- Que el gobernador César Duarte, aclare la desinformación dada a las familias; se les ha dicho que “no hay cuerpos”, de ser así, el gobernador tiene que responder a varias preguntas: ¿Siguen vivas las jóvenes desaparecidas? ¿Dónde están?
IV.- Responder ¿quién o quienes, secuestran a las jóvenes? ¿Quiénes cometen los feminicidios?
V.- Señalar, y sobre todo, sancionar a los funcionarios cómplices por omisión, y corrupción que truncan las investigaciones.
VI.- Conocer las líneas de investigación que se tienen de cada uno de los casos de las jóvenes desaparecidas.
VII.- Reclamar que los sucesos ocurridos a las jóvenes desaparecidas y asesinadas no se repitan. Cuando caminaba con las mamás me contaban que a sus hijas se las habían llevado del Centro de ciudad Juárez, mientras escuchaba detalles de cada una de las desapariciones, recordé que el 1 de mayo del 2012, integrantes de organizaciones de Juárez y Chihuahua, pedimos al gobernador César Duarte pusiera atención a lo que ocurría en el Centro de Juárez, le solicitamos se difundieran las pesquisas de las desaparecidas e información de las recompensas para localizar a las jóvenes. Hasta ese momento, en Chihuahua, sólo se había liberado la recompensa por Pamela Leticia Portillo, con un monto de 200 mil pesos, le explicamos al gobernador la importancia de costear la difusión de la recompensa además, los costos de las lonas para difundir la información estaban corriendo a cargo de gente que apoyó a la madre de Pamela.
Imagen de Patricia Mayorga

A modo de resumen la caminata mostró: la evidente estrategia para hacer declinar a las mamás, desde el 15 de enero, día que emprendieron su marcha, se dieron declaraciones al respecto, curiosamente quienes opinaron, en ningún momento caminaron con las familias. Lamentablemente, de gobierno, se consultó a una organización de Chihuahua (ni si quiera de ciudad Juárez) para tratar de negociar los puntos que querían hablar las familias. Deliberadamente, se mal entendió la información, y mientras las madres caminaban, en la capital les cuestionaban los motivos y la causa de su salida de Juárez, siendo acusadas de haber salido por un capricho, esta declaración en lugar de deslegitimar la caminata la hizo más fuerte, porque con tales afirmaciones, quedaron expuestas las formas gubernamentales para que no se hable de los asuntos de verdadero interés en el estado. Y en sí, era el gobernador el único que podía haber detenido la caminata dando audiencia y entablando un canal de diálogo. Por otro lado, lo positivo de la caminata, fue que gracias a esa presión se consiguió la audiencia con el gobernador, y que el vínculo para tal audiencia fueron directamente las familias. Se dio a conocer que la desaparición sigue ocurriendo en Juárez y Chihuahua, se liberaron recompensas por información de más mujeres desaparecidas (cada una por 100 mil pesos), llegaron a ciudad Juárez elementos federales para investigar el caso de una joven vista en Estados Unidos. Las madres de Juárez pudieron encontrarse con otras familias que sufren la desaparición de alguno de sus familiares. Organizaciones de Chihuahua, específicamente el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, El Barzón, gente de la Unión Campesina Democrática, y desde luego, la sociedad civil, mostraron su solidaridad y compromiso con las víctimas, curiosamente, algunos medios de comunicación, de nuevo, atacaron a las 2 primeras agrupaciones, y esto refrenda que la campaña de desprestigio a las y los activistas comprometidos sigue en pie.
Lo ocurrido hace evidente que nuestros representantes gubernamentales insisten en que no hay que “remover el pasado” y que hay que mirar hacía adelante, sin embargo, las familias y quienes los acompañan saben que ellos están equivocados, las heridas por la desaparición –igual que los feminicidios, los asesinatos de Ismael y Manuelita-, aún están abiertas, y el único tratamiento es la verdad de lo ocurrido, después, el acceso a la justicia, y cuando eso ocurra, se podrá decir que vivimos en un estado que mira hacía adelante y se respetan la vida y los derechos humanos.


Imagen de Patricia Mayorga

martes, 8 de enero de 2013

Nuestro Triste 2012



“…los malos roban a los buenos y los matan…los malos viven mucho, 
prolongan sus ombligos por kilómetros 
y empapelan sus mansiones con las leyes que ellos
 y sus satélites fabrican para su eterna protección.”
 – Nelli Campobello
Las primeras semanas del 2012 fue noticia nacional la hambruna existente en nuestro estado, tras la presión nacional e internacional, el 31 de enero se presentó el proyecto gubernamental Chihuahua con Vida.  El objetivo era brindar apoyo alimentario a las personas que viven en la Sierra Tarahumara y otras comunidades rurales, sin embargo, todo el año fuimos testigos del desfase entre el problema y la manera en que el gobierno local enfrentó la situación, quedó claro se sigue aplicando una política asistencialista ignorando el fondo social, económico y político del empobrecimiento de la zona.
 Ese fue el primer grito de las zonas rurales externando que lo que se dice oficialmente no tiene nada que ver con lo que ocurre en realidad. El 15 de octubre con el secretario de gobierno, Raymundo Romero, un grupo de campesinos del ejido de Benito Juárez solicitaron se atendiera la problemática de su comunidad, donde señalaban que la apertura de la mina “El cascabel” causaría daños ecológicos (como las minas de la Sierra Tarahumara y otros lugares del país), aunado a la denuncia por la poca agua con la que contaba la gente de la comunidad, y los escasos recursos con los que cuentan para sobrevivir. Ese día, como en los cuentos de Juan Rulfo, se le pidió protección al gobierno para la gente de la comunidad, una semana después asesinaron al señor Ismael Solorio y su esposa, Manuelita Solís.
Empezando el mes de marzo (mes de la mujer) se abrió la controversia en torno a la intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en ciudad Juárez. El gobierno declaró que el EAAF no había entregado reporte de su investigación y que habían dejado el trabajo incompleto. A esto respondió Mercedes Doretti, encargada de la investigación, que su equipo entregó un reporte donde señalaban que habían recuperado los restos de 83 mujeres no identificadas, y no de 35 como declaró el gobierno. Los restos que el equipo encontró estaban almacenados y sin clasificar en el SEMEFO de Ciudad Juárez, en el Centro de Control Comando, Cómputo y Comunicaciones de la ciudad de Chihuahua (C4), y en fosas comunes de donde fueron recuperados. A la salida del EAAF, en el 2010, se habían identificado 33 osamentas, de las cuales, 26 pertenecían a mujeres de Ciudad Juárez, y las demás eran de mujeres que habían desaparecido en la capital y lugares aledaños. Desde la administración de la entonces Procuradora de Justica, Patricia González, el EAAF había declarado que había más cuerpos de mujeres asesinadas que familias que reportaban a desaparecidas. De los 83 restos óseos estudiados, 50 no coincidieron con ninguna de las 75 familias que forman parte de la base de datos que las antropólogas crearon con muestras genéticas de 195 familiares. Este fue el dato clave para reforzar la teoría de que las mujeres asesinadas en el Estado no sólo son de Chihuahua – incluso podrían ser de otros lugares de Latinoamérica en un intento por cruzar a los Estados Unidos.
Recordemos que el EAAF entra a nuestro país en el 2003, invitado por el gobierno del entonces presidente Vicente Fox, quien en su campaña para presidente se comprometió a abrir los expedientes de personas desaparecidas durante el conflicto de 1968 y la Guerra Sucia en México. A la ciudad de Chihuahua el EAAF es invitado por un grupo de activistas y académicas que trabajan por los derechos humanos de las mujeres; ellas logran que en mayo del 2005 el EAAF firme un contrato con la entonces procuradora de justicia del Estado de Chihuahua. Después de los primeros meses de trabajo del EAAF en Chihuahua, se propuso se hiciera una base de datos genéticos incluyendo a familias de otros Estados con mujeres desaparecidas que muy probablemente hubieran pasado por Chihuahua. Esto implicaría hacer una campaña de denuncia en todo México y otros países, proyecto que nunca se concluyó.
 Tras los datos recopilados por el EAAF, en el 2009 por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se hacen las primeras recomendaciones para atender los feminicidios (Véase Caso Gózales y otras, Campo Algodonero), sin embargo, también en marzo, se encontraron nueve cuerpos de mujeres en un predio de Práxedis Guerrero, tres de ellos pertenecientes a jóvenes que desaparecieron en 2009 y 2010. Lizbeth Avilés García, de 17 años, desaparecida desde el 22 de abril del 2009. Jessica Leticia Peña García, de 17 años, desaparecida el 16 de junio del 2010 y, Andrea Guerrero Venzor, de 15 años, reportada como desaparecida el 19 de agosto del 2010.
Lamentablemente, todo el año vimos que no hubo protección alguna para las mujeres de Chihuahua, tal como lo indican las cifras oficiales de la Fiscalía General del estado de Chihuahua, que nos permiten comprobar que hasta el día de hoy hay 219 mujeres desaparecidas en el Estado.

Pese a las cifras oficiales, y el dolor de que hemos visto tienen las familias por sus desaparecidas, el gobernador del Estado de Chihuahua, César Duarte Jácquez, declaró que las organizaciones civiles empezaron una campaña de desprestigio para el Estado, que mienten al declarar que tenemos el primer lugar de feminicidios en el mundo, y que son falsas las declaraciones en torno a la tortura y desaparición.  Como grupo, una de nuestras preguntas que arrastramos desde el 2012 es ¿Qué diagnóstico podemos derivar cuando un gobernador descalifica de esta manera a quienes, en lugar de formar parte de la simulación y omisión de la realidad actual (patente en eventos y comunicados oficiales), cumplen con lo que Tzvetan Todorov dice es una obligación ciudadana: “Cuando un individuo o un grupo ha vivido experiencias extremas o eventos trágicos, su derecho es también un deber: el deber de recordar y dar testimonio.”? Nosotros recordamos a cada una de las mujeres desaparecidas y asesinadas, no olvidamos la indolencia de las autoridades para las y los indígenas que denunciaron la hambruna durante todo el 2012, y fuimos testigos de como se violentaron los derechos humanos de quienes pidieron protección, como lo hizo la señora Marisela Escobedo (diciembre 2010).
 Esperamos que este 2013 podamos ver que nuestros gobernantes sí están interesados en cambiar favorablemente la triste realidad que vivimos, confiamos que en este 2013 sí se cumpla las recomendaciones emitidas por el caso de los 15 jóvenes asesinados en Villas de Salvacar (Recomendaciones 50/2011 y 49/2011), confiamos que sí se aplicarán los protocolos de búsqueda cuando una mujer se reporte como desaparecida, confiamos que los gabinetes de los gobernantes contarán con especialistas para atender las problemáticas, y no con gente cuyo único interés es escalar en la política partidista y la administración pública.
Por un Chihuahua Libre y Sin Temor.

lunes, 10 de diciembre de 2012

La identidad en constante resignificación. Jóvenes indígenas en las ciudades[1]



Por Antrop. Héctor Santaella Barrera*



LA JUVENTUD INDÍGENA

Para la cultura occidental, muchos afirman que “joven” y “juventud” son términos recientes, debido a que se les ha puesto mayor atención y estudio desde mitad del siglo XX a la fecha, también se dice que es un concepto homogeneizante en el afán de darle un sentido a los cambios que componen o condicionan[2], en cierto periodo de tiempo, al individuo en los planos: físicos, biológicos, sociales e identitarios. Yo quisiera referirme a éste último aspecto, la identidad; si bien es cierto que los jóvenes van definiendo su identidad en esta etapa, considero que entre jóvenes citadinos e indígenas hay diferencias importantes, independientemente de que convivan en el mismo espacio geográfico, es decir, en las ciudades.

Desde la antropología es mejor abordar el tema desde la edad, ya que ésta como el sexo, son reconocidos como principios universales de organización y diferenciación. Ruth Benedict de la escuela culturalista y discípula de Franz Boas, dice que hay grandes diferencias en la manera en que son tratados los niños en las sociedades primitivas y en las modernas; mediante un método de oposición en tres ejes principales: responsabilidad / no responsabilidad; dominio / sumisión y el rol social contrastado, observó que estas dicotomías no son universales y que prácticas culturales precisas dependen de condiciones particulares (Urteaga, 2009:13).

Estas condiciones específicas nos llevan a entender un poco más, porque en las etnias, con base en su cultura, definen o no a un individuo bajo peculiaridades propias, por ello Benedict y Mead, propusieron el término “juventud” para el plano indígena, debido al consenso sobre lo que significa ser joven entre los indígenas. Lo cierto es que, desde aproximadamente tres décadas a la fecha los estudios en torno al tema han aumentado gracias a un fenómeno social que proporciona otra mirada: la migración, de la cual me ocuparé un poco más adelante.
Mead, por su parte distinguió entre tres tipos de cultura que conviven en la sociedad, la posfigurativa, la configurativa y prefigurativa; este último precepto es lo que ha sucedido con la juventud indígena en las ciudades, pues en una era como la que vivimos, resultado del proceso migratorio y globalizador, se entiende que la transmisión tradicional de conocimientos de los abuelos a los nietos o de los padres a los hijos se ha desdibujado, ahora las nuevas generaciones de indígenas se desarrollan más entre los compañeros o camaradas que conocen en sus trayectos migratorios o de nueva residencia en los planos “tecnológicos y el aprendizaje por medio de la imagen, la sonoridad, del tacto y la velocidad” (Mead, [1971] referido por Barbera 2002, en Pérez 2008:11), por ello, para el estudio de éste tema en particular, el dinamismo de las manifestaciones cotidianas de la cultura (modas, vestimentas, tecnologías, medios masivos de comunicación, etc.), son de relevancia.
Una definición más o menos aceptada conciben el ser joven como una etapa en transición, es un “fenómeno transclasista, transétnico y transnacional que implica una condición generacional…una etapa en la vida de los individuos en la que deben consolidarse los valores de la sociedad y debe construirse la madurez hacia la vida adulta” (Pérez 2008:12). Pero las situaciones étnicas, difieren de las urbanas, básicamente en cuanto a la cultura y la conservación de ésta por parte de sus integrantes; esos elementos culturales específicos fomentan la identidad colectiva o comunitaria. Se ha observado que aquellos jóvenes indígenas que migran temporal o definitivamente a espacios urbanizados y que procuran su presencia en la organización social y cultural de sus pueblos, fortalecen a su comunidad y a su vez prolongan su estadía en la etapa juvenil, asimismo son reconocidos y apoyados por la misma comunidad. La ciudad provoca entre los jóvenes de procedencia indígena, un conflicto entre lo tradicional y lo moderno, entre su identidad cultural propia y los ritmos de la migración, el impacto del sistema educativo, la actividad laboral que ejerzan y los medios masivos de comunicación. Así ser joven es estar en constante reformulación es una etapa donde el mismo individuo establece pautas de “asignación y autoasignación” (Pérez 2008: 21) y además es preguntarse al mismo pueblo indígena qué es ser joven en una comunidad indígena, ya que existen diferentes códigos que nos pueden alimentar para una construcción de su identidad, lo que lo considero un proceso de resignificación[3] ante la visión de la cultura indígena hacia la cultura occidental.

LOS DATOS

La mayoría de los estudios tienen un consenso al considerar a un joven de entre los 12 y 29 años de edad, sin embargo para el caso que hoy nos ocupa, no existe claridad de un rango específico, es más, ni siquiera de que el término joven signifique algo para las diversas culturas étnicas presentes en el país.
Según el CONAPO para el año 2010, la población indígena del país ascendió, aproximadamente a 14.2 millones de habitantes, lo que representan 13.1 por ciento de la población total mexicana. De ellos, 21.2 por ciento es población joven, 10.9 % son adolescentes y 10.3 % adultos jóvenes.

Las entidades federativas que presentan mayor proporción de jóvenes indígenas son Chiapas, San Luis Potosí, Guerrero, Puebla, Michoacán, Querétaro, Oaxaca, Hidalgo, Veracruz y Yucatán, con porcentajes entre 20 y 23% (CONAPO, 2010:19), y esto no tiene nada de extraordinario, pues en estas entidades son las que tradicionalmente cuentan con población indígena; sin embargo, en las ciudades la alta presencia indígena es reciente (2 décadas a lo sumo), y regularmente no figuran en la estadística nacional, debido a su compleja movilidad; esto, aunado a la desigualdad laboral, educativa, de salud sexual y reproductiva, así como de exclusión social y política que experimentan simplemente por su condición, los lleva a engrosar las filas de la delincuencia[4], de la mendicidad, de la prostitución y se insertan en negocios informales y hasta delictivos. De ahí la importancia de conocer el tema a fondo y adecuar políticas públicas que lleven a una atención mayor de estos jóvenes que rozan en la vulnerabilidad.

LA CONSTANTE RESIGNIFICACIÓN

A pesar de las circunstancias desiguales, estoy plenamente convencido de que los jóvenes de procedencia indígena, juegan un papel importante en la preservación de su cultura, pero es ahora, mediante la resignificación que se captan y transmiten los códigos de su cultura y a su vez, los de una cultura ajena a la que por diversos factores deben adaptarse; muchos aseguran que el éxodo del campo a la ciudad se convierte en una migración sin retorno, lo cual a su vez rompe con una transmisión de conocimientos entre las distintas generaciones; yo puedo asegurar que en las ciudades lo anterior no es del todo cierto, pues los jóvenes se convierten en los portadores principales del ir y venir de los cambios culturales, a lo que llamo una constante resignificación.
En el plano institucional, hay organismos que apoyan y promueven los derechos de la infancia y la juventud en condiciones vulnerables por ejemplo, la UNICEF, también la sociedad civil conjuntamente con el gobierno busca establecer las condiciones necesarias para superar la pobreza, la desigualdad y la discriminación, han trabajado activamente sobre declaratorias por los derechos, existen posiciones políticas que pretenden generar una equidad significativa para estos grupos e incluso por parte de organizaciones indígenas, también luchan por reivindicar sus condiciones específicas, pero en realidad… ¿hay acciones concretas?

A MODO DE CONCLUSIÓN: LOS RETOS

Pero no todo es negativo, ha habido avances, como ya mencionaba, artículos, declaratorias, intención y empuje por construir políticas públicas para la atención a la población indígena en las ciudades, pues el conocimiento de la problemática ya se estableció.
Ahora, hay que ser conscientes de que existen retos que no se pueden dejar de lado y aún falta mucho que trabajar sobre política pública, articulando la diversidad de los grupos presentes en la urbe, la dispersión de su asentamiento y las problemáticas específicas de tal población marcada por su cultura propia. Y entonces, a partir de estas consideraciones construir políticas de corte transversal, que permitan la participación de los tres niveles de gobierno y en dependencias y/o instituciones especializadas, organizaciones civiles indígenas y no indígenas.

Mis propuestas en estos tres niveles son:
Ø  Que las acciones que realicen los jóvenes indígenas, sean sometidas al reconocimiento comunitario.
Ø  Que el proceso de la resignificación identitaria ciudad-pueblo indígena, en los individuos sea un punto de partida para el análisis para el diseño de políticas públicas institucionales.
Ø  Que organismos como la CNDH observe el cumplimiento de los derechos que identifican al individuo de procedencia indígena, ante las Instituciones.

 * * * * *

Fuentes:
CONAPO. 2010. La situación actual de los jóvenes en México.  Serie de Documentos Técnicos, Disponible en: http://www.odisea.org.mx/Biblioteca/Jovenes/Sit_actual_jovenes_Mx.pdf
PÉREZ, Ruíz Maya L. (Coord.) 2008. Jóvenes indígenas y globalización en América Latina. Colección Científica INAH,
URCOLA, Marcos A. 2003. “Algunas apreciaciones sobre el concepto sociológico de juventud”, Invenio Universidad del Centro Educativo Latinoamericano Rosario, Argentina noviembre 06, número 11, pp. 41-50.
URTEAGA, Castro P. Maritza. 2009 “Juventud y antropología: una exploración de los clásicos” Diario de Campo, suplemento no. 56 octubre-diciembre pp.13-27
VALDÉZ, Mónica 2009  “jóvenes y datos, panorama de la desigualdad” Diario de Campo, suplemento no. 56 octubre-diciembre pp.37-39.

       


*Adscrito a la Coordinación Nacional de Antropología del Instituto Nacional de Antropología e Historia

[1] Ponencia presentada en el Foro “Derechos humanos de los jóvenes indígenas” organizado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos y Comisión Estatal de Derechos Humanos, Chihuahua, el 6 de diciembre de 2012 en Creel, Chihuahua.

[2] Marcos A. Urcola afirma que si bien, la juventud corresponde a una etapa biopsicológica del ciclo vital, también se constituye por una posición social construida y económicamente condicionada (Urcola, 2003,41).

[3] En mi trabajo “Ser triqui y vivir en la Ciudad de México” gosso modo defino la resignificación como la adaptación de su propia identidad a las nuevas circunstancias que está viviendo. Situación que a su vez contribuirá a que la “primera” identidad sea fortalecida en una “identidad resignificada” que tenga otras posibilidades de organización social y política.  Por otra parte, hay que considerar que si el individuo indígena vierte la resignificación a lo individual y no hacia lo comunitario, perdería el estatus  que le proporciona la identidad y lo comunitario perdería sentido.

[4] Datos del 2008, nos dicen que delitos del fuero federal que más cometen los jóvenes tienen que ver con narcóticos y uso de armas de fuego y para el fuero común, el delito más cometido es el robo (Valdéz, 2009:38).

jueves, 29 de noviembre de 2012

Nosotras Pedimos la Paz y la Palabra


En el marco del día Internación de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres, desde el grupo Por un Chihuahua Libre y Sin Temor y la Comisión Estatal de Derechos Humanos, nos sumamos a los 16 días de activismo, y es  que usamos la literatura para rescatar la memoria, la voz y las realidades de las mujeres.

Es verdad, los cuerpos de las mujeres se transforman en escritura, hay conciencia de cuerpo también en las letras de las mujeres, por tanto, también defendemos nuestra memoria, nuestra voz, la mirada propia, y nuestros actos en lo que escribimos.

MAR ADENTRO

Esta noche
he decidido
partir
cerrar las puertas
y dejar que el barco de vela
que navega en mí, continúe
a la deriva.

Patricia Ariza


lunes, 29 de octubre de 2012

Funcionarios chihuahuenses en la eterna “banalidad del mal”


Por Linda Flores (@Magnolisima)


A las mujeres del barzón 
(las de la dignidad rebelde).

El lunes 15 de octubre vi al señor Ismael Solorio lleno de moretones y sangre seca en el rostro, le pregunté que si le dolía mucho, y respondió “ya no tanto”, lo dijo saliendo de una reunión con el secretario de gobierno. Ese día, al lado del secretario general de gobierno, Raymundo Romero, el secretario de gobernación Wilfrido Campbell, y 5 de sus asesoras, lo escuché decir que la vida de los barzonistas y defensores de derechos humanos estaba en peligro. El señor Solorio y su esposa Manuelita fueron asesinados una semana después. Hoy tengo la certeza de que todos estamos en peligro.
Los días transcurridos en este mes han sido de los más tristes en esta administración gubernamental. Hagamos un repaso en cuenta regresiva: los asesinatos de Ismael Solorio y Manuelita Solís, donde es bien sabido que detrás de su muerte hay varias cuestiones íntimamente ligadas al tema de la ausencia del agua y la batalla por la misma –asunto donde están relacionados algunos menonitas que habitan la zona-, por otro lado, la intención de que en el municipio de Benito Juárez se instale la minera El Cascabel (filial de la empresa Mag Silver).
Una semana antes de estos asesinatos, un grupo de barzonistas y defensoras de Derechos Humanos estuvo en reunión con el secretario de gobierno planteándole la situación de riesgo en la que estaba la gente de Benito Juárez, y los riesgos que están sufriendo quienes cuestionan los posicionamientos oficiales –por ejemplo, los vendedores ambulantes que a falta de empleos se dedican al comercio informal-. En lo particular se habló de Lucha Castro (fundadora del grupo de Mujeres Barzonistas, del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, y cofundadora de Justicia Para Nuestras Hijas), cuando ella cuestionó la versión oficial de la Fiscalía General del Estado, el 8 de octubre, al ser presentado de manera oficial “El Wicked” como el asesino de Marisela Escobedo, Castro pidió se transparentará la investigación y se dieran fundamentos para tal afirmación, ya que meses atrás la Fiscalía declaró a otra persona como responsable por el asesinato de la señora Marisela Escobedo (mamá de Rubí Frayre, víctima de feminicidio).
La práctica de difamación a Lucha Castro y activistas cercanas a ella se ha agudizado desde el mes de marzo, cuando el gobernador César Duarte declaró en Washington, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que las defensoras lucraban con el dolor y querían desprestigiar al estado de Chihuahua. A las semanas de esas afirmaciones, que por desgracia, se siguieron repitiendo en medios de comunicación local, se empezó a circular un correo electrónico donde se hacía referencia a Alma Gómez, quien ha sido defensora de derechos humanos, y es un referente teórico cuando se hacen estudios sobre la desaparición forzada y el feminicidio, ambos temas muy recurrentes en el día a día de quienes vivimos en Chihuahua.
En esa mesa, del 15 de octubre, se recordó a los funcionarios que el gobernador de Chihuahua previamente se comprometió a no señalar a las activistas, y se les pidió se hiciera una declaración donde –como afirmaban en esa mesa de diálogo- los señalamientos de critica al trabajo del barzón y Lucha Castro habían sido desafortunados y mal entendidos, y en ningún momento tenían la intención de poner en riesgo física, moral y emocionalmente a los señalados.


Desde el 1 de mayo algunas mujeres intentaron abrir un canal de diálogo con el gobernador para tratar la difamación a las organizaciones de la sociedad civil y defensoras de derechos humanos. Organizaciones de ciudad Juárez y Chihuahua, acudieron a una reunión con el gobernador: él, acompañado por su gabinete se comprometió -entre otras cosas- a sacar un posicionamiento donde aclararía que nunca fue intencional denostar y poner en riesgo la integridad de Lucha Castro y demás organizaciones, acuerdo que hasta el día de hoy no se ha cumplido, igual que otros mencionados ese día.
Como si la realidad que estamos viviendo los chihuahuenses no fuera ya lo suficientemente cuestionable, los primeros días de octubre se hizo oficial que el ex presidente de Colombia, Alvaro Uribe, sería asesor del gobernador César Duarte. En esa semana la colombiana Patricia Ariza visitó la ciudad de Chihuahua para dar un taller a mujeres sobrevivientes de diversas violencias, y artistas interesados en temáticas de género, Ariza visitó el lugar donde asesinaron a Marisela Escobedo y dejó una ofrenda floral, ahí señaló su solidaridad con las defensoras de derechos humanos. El 5 de octubre, al finalizar la presentación del trabajo de la directora Ariza en el teatro de la ciudad, un grupo de integrantes del Movimiento de Mujeres de Chihuahua hizo un pronunciamiento público en contra de la participación de Alvaro Uribe en el gobierno chihuahuense. En este contexto no dejo de pensar en Hanna Aredt cuando describió "la banalidad del mal" afirmando que los individuos actúan dentro de las reglas del sistema sin reflexionar sobre sus actos, sin preocuparse por las consecuencias y sólo es valido cumplir órdenes que vengan de superiores: la tortura, la ejecución y demás actos violentos no se consideran a partir de sus efectos o resultados, solamente se cumplen órdenes -como cuando el lunes pasado, la policía cumplía la orden de sacar a quienes estaban en el palacio de gobierno solidarizándose con la familia Solorio Solís, o cuando las instituciones de cultura bloquean proyectos autónomos que cuestionan la forma burocrática de trabajar desde gobierno-.
Frente a lo ocurrido: los cobardes asesinatos de Ismael y Manuelita, los compromisos del gobernador César Duarte con barzonistas, el apoyo nacional e internacional a los defensores de Derechos Humanos, la próxima presencia de Alvaro Uribe en Chihuahua, los bloqueos a las organizaciones y grupos autónomos por parte de las instancias gubernamentales, y la evidente banalidad del mal que demuestran los servidores públicos, espero que el barzón siga andando y jalando por la dignidad nacional.